Qué mal...
Me siento fatal. Esta tarde, poco después de ponerme a trabajar en la tesis, me llamó una compañera que se encontraba fatal por diversos motivos personales, me dio tanta pena que quedé a tomar un café con ella que se prologó unas cuatro horas, y claro, he perdido toda la tarde. Me acabo de poner delante del ordenador con ansiedad de recuperar todas las horas perdidas y, obviamente, es imposible. Qué mal!!!
Pero esto me da pie para formular otra nueva regla: Desconectar o no contestar el teléfono en horas de producción. Las llamadas serán devueltas y respondidas cuando a mi me venga bien. Pero las horas de trabajo y concentración son sagradas :)
A ver si consigo cumplir esta nueva regla!
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